Por el amor de Dios, señor Fortuño detenga este mar de atropellos contra los derechos humanos antes de que haya una tragedia mayor.
Se está violando la Constitución del país y se supone que usted debe ser el principal protector de ella.
Por amor a sus hijos, a su patria y el legado que nos dejara.
La historia se escribe día a día, señor gobernador. Usted esta pasando a la historia como un gobernador totalitario. Su gobierno es un que se escribe con la sangra de nuestros hijos.